Mostrando entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2015

La depresión tuitera de @sosadtoday

Las tribulaciones de @sosadtoday
Por Juan Pablo Ramos

Soy un enorme admirador de @sosadtoday. Esta cuenta de Twitter (que ahora posee más de 200,000 seguidores; entre ellos Tavi Gevinson, Sky Ferreira, Miley Cyrus) ha sido acusada en repetidas ocasiones de trivializar la depresión, y ha sido vilipendiada por algunos articulistas en Estados Unidos.
Administrada por Melissa Broder, joven californiana que ha revelado parcialmente su identidad, la cuenta registra día tras día los desvaríos de lo que es, o se supone que es, la depresión de un adolescente. El origen de la cuenta es bastante simple: hace dos años Melissa decidió abrirla, seguir a gente “rara”, y twittear “hacia el vacío”, purgando sus cuitas. Pero su estilo es poco convencional. Lo que parece que ya hizo Werther hace ya casi dos siglos, @sosadtoday lo hace con humor. Podemos leer cosas como: “fuck me at taco bell”; “sext: i hate my body”; “i never leave the house”; “welcome to anxiety sponsored by depression”; “I like long walks in my head and love that will never happen”; “horny for pizza and aloneness”; “comparing myself to everyone and losing”. La estética de @sosadtoday es gramaticalmente floja (todo en minúsculas), y oscura, propia de Tumblr: colores violetas, armas, flores y referencias a lo chillwave y a lo grunge. Estos breves mensajes quizá no posean a primera lectura ningún sentido ni valor intrínseco (y mi texto no pretende otorgárselos a la fuerza): como un tweet están condenados a ser mensajes que tienen la misma duración que la de una burbuja. Lo que me atrae de esta cuenta tiene otro tipo de implicaciones.
Desde mi adolescencia temprana batallé con soledad, depresión, ganas de encajar y todas esas cosas que parecen casi necesarias en esa fase. Podría afirmarse, con indolencia, que un adolescente puede escoger no estar deprimido. Sin embargo, varios factores contribuyen a que esto suceda de manera ineluctable. La apariencia, el consumismo, la presión cultural a vivir de acuerdo una imagen contribuyen para que la imagen personal se sienta inestable e insatisfecha (“being cool seems like a lot of work”).
Y este inseguro despliegue de autoconsciencia aparece enmarcados en nuestra época, pletórica de relaciones efímeras como Tinder y grandes banalidades como las Kardashian. De modo que si @sosadtoday no logra comunicar eficazmente las frustraciones de la juventud hoy en día, por lo menos puede patentizar las causas que las provocan. La gran cantidad de followers que este sitio web tiene quizá nos habla de un sector que cree que ser feliz ya no es ser sinónimo de ser interesante, o es sinónimo de falsedad. Más bien, revela el aspecto melancólico de nuestra época consumista; el lado colmado, paradójicamente, de vacío.
Sin embargo, el mayor mérito de esta página web es no tomarse demasiado en serio. Un ejemplo: cuando @sosadtoday escribe: “wooohooo friday night motherfuckers! jk [just kidding]” en realidad no está diciendo de forma literal que disfruta del viernes por la noche en completa soledad, ni que lo detesta, más bien está diciendo: estoy solo y me puedo reír al respecto de eso. Lo mismo con respecto a la tristeza, la inseguridad, el pesimismo, la agorafobia y el suicidio.
En resumen, @sosadtoday no explota la depresión. Tal vez no sea literatura, ni posea ningún mérito artístico; tal vez ni siquiera es algo como tal (ya que se tiene esta falsa idea de que las redes sociales son el nuevo acervo de la alta cultura y la herramienta para la más densa crítica social); pero logra algo que muchos no logran: burlarse de la propia desesperanza, y de paso, del zeitgeist a grandes rasgos. Es evidente que no hay nada en serio en @sosadtoday, tan sólo el propio egocentrismo que destila mediante cuatro o cinco tweets al día, dialogando con lo más trash y vacuo que puede proporcionarnos la cultura popular hoy día: Coca Cola, Taco Bell, Lana Del Rey, etc. Y aquí emerge lo pop como forma de indomabilidad. La página juega con los mismos elementos que de alguna forma representan a la juventud de hoy: helada y trivial como un ice bucket challenge de seis segundos en Vine: congelada en su propio delirio e indecisión.

Mientras su discurso dure, @sosadtoday aportará la dosis diaria de cinismo que todos necesitamos. Por lo que a mí respecta, casi me atrevería a afirmar que pocos libros han tenido tanto efecto en mí como la lectura de esta vil cuenta de Twitter. 

lunes, 13 de abril de 2015

Libros en la Roma: una nueva forma de difundir la literatura

Libros en la Roma: una nueva forma de difundir la literatura
Por Juan Pablo Ramos

La difusión de la literatura, con ayuda del internet, se ha expandido, y ha adquirido nuevas modalidades, desde e-books a blogs. Hace ya casi un año, Gustavo Bernal, Leslie Becerril y Sergio Soto —politólogos de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, pero ávidos lectores de literatura— crearon el proyecto Libros en la Roma, que consiste en la venta online de grandes obras literarias en buen estado y a precio asequible; su medio: Twitter; su área de ventas: la colonia Roma. En palabras de Gustavo, la dinámica funciona así: “Presentamos en Twitter fotografías con la información de los libros que ponemos a la venta. Los interesados nos envían un correo electrónico o un mensaje directo. Acordamos el precio o la forma de entrega donde nos digan. Si es en la colonia Roma, no les ponemos un precio adicional. Y se nos paga al entregar los libros”.
Gustavo nos cuenta que “la idea surge de que una vez que compramos un libro, una vez que lo leímos, lo guardamos en el librero, y ahí veíamos esos libros guardados por años. Es muy padre coleccionar libros, pero también es muy triste que los libros estén allí guardados por mucho tiempo. Por eso decidimos sacarlos a disposición del público a un precio realmente muy accesible, para que los libros puedan estar en manos de los lectores, y que sean leídos. La vida de un libro no existe si no es leído.” Cabe mencionar que ellos no están afiliados a ningún medio editorial u otro proyecto cultural, y de alguna forma u otra, su proyecto aparece como una vía alternativa, por ejemplo, ante las librerías de viejo, cuyos precios, dicho sea de paso, no son siempre muy accesibles. Son un medio independiente: “Somos básicamente lectores que quieren compartir los libros que han leído. A mí, como a algunos de mis compañeros, nos gusta la literatura, pero no somos escritores propiamente dichos, si bien si escribimos sobre política, dado que tenemos una consultoría”.
El enfoque principal de Libros en la Roma es la literatura, mayormente obras de ficción (entre los escritores favoritos de Gustavo están Hesse, Vargas Llosa, Jonathan Franzen y Faulkner); pero también le preguntamos sobre los libros que más le solicita el público, como para darnos una idea, por lo menos, del gusto literario a grandes rasgos: “Notamos cierta semejanza con las listas que las librerías publican acerca de los libros que más venden. Se vende y se pregunta mucho por Gabriel García Márquez (100 años de soledad y El amor en los tiempos de cólera); pero también nos piden best-sellers, como el libro de María Dueñas, El tiempo entre costuras, o La sombra del viento de Carlos Ruiz Safón. También nos piden cosas de autoayuda que no siempre tenemos, como Coelho o ese tipo de libros. Nosotros buscamos un perfil muy enfocado en la literatura. Si alguien revisa nuestro Twitter y la lista de los libros que hemos publicado, verá que son libros para gente que conoce de literatura. Tenemos muchos libros de Alfaguara o Anagrama; libros de premios Nobel; autores reconocidos por su aportación literaria, más que por su estilo de de autoayuda o marketing.”
Sin embargo, nos contó que al arrancar el proyecto hubo dificultades. El acervo que comenzó con casi 150 libros, a partir de las bibliotecas personales de los tres, ahora se ha incrementado gracias a la difusión, y a gente que dona, vende o intercambia libros para el proyecto. “Internet ha sido un medio muy valioso. Cuando empezamos a postear libros en Twitter, pasaron cinco meses hasta que tuvimos nuestra primera venta. Esos cinco meses eran de desánimo porque pensábamos a nadie le interesa, nadie nos lee. Pero a partir que llegó la primera venta, fue poquito a poco subiendo en nuestro número de seguidores y de gente que nos preguntaba por libros o nos compraba libros. Así tuvimos un tipo de boom.”

El 17 de abril cumplen un año. Gustavo nos comenta que quizá hagan descuentos especiales para esa fecha. Asimismo, planean extender, mediante una página web, el alcance de Libros en la Roma, dado que personas de otras áreas de la Ciudad de México, han solicitado libros. “Poco a poco hemos ido construyendo este proyecto. A un año, los resultados han sido positivos. Hemos conseguido muchos libros, hemos conocido muchos lectores y gente interesada en el proyecto. Lo que tenemos ahora a lo que tuvimos hace un año, ha sido mucho mayor”, afirma Gustavo. 

Para la gente interesada en el catálogo de Libros en la Roma, visiten: www.twitter.com/LibrosEnLaRoma o manden un correo a cheapbooksdf@gmail.com