domingo, 8 de marzo de 2015

Buzos, rinocerontes y Marx en el MUAC

Historia y capitalismo se vuelven detonantes para la exposición de RAQS Collective en el MUAC
por Juan Pablo Ramos

El sábado 7 de marzo fue inaugurada en el MUAC la exposición Es posible porque es posible de RAQS Collective. Este colectivo indio, conformado desde la década de los noventa por Jeebesh Bagchi, Monica Narula y Shuddhabrata Sengupta, ha sido partícipe, entre otros festivales, de Documenta y la Bienal de Venecia. Es la primera ocasión en la que los mexicanos podemos presenciar el trabajo de estos artistas. Las piezas de la exposición llegaron directamente del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) en Madrid, como lo asegura Paula Vega, ayudante de curaduría en el MUAC.

El nombre del colectivo proviene del acrónimo cibernético FAQS (Frequently Asked Questions), pero en este caso se trata de Rarely Asked Questions: problemáticas que suelen estar vedadas en la sociedad globalizada que hoy vivimos y que pueden ser aludidas por el arte. Al llegar, uno se encuentra con un hombre en traje de buzo caminando en un ala de la exposición. Es una figura desconcertante que funge como portavoz de la memoria histórica. En relación a las obras disparatadas del colectivo, afirma Vega que «el espectador debe reflexionar en torno de las preguntas que él mismo hace; e incluso a partir del sinsentido, ¿por qué no plantear otro tipo de problemáticas?». En la exposición podemos encontrar esculturas (un rinoceronte que refiere al grabado de Durero), instalaciones, videos, maquetas y acciones, tratándose de un diálogo interdisciplinario. Vega hace hincapié en la «visión global, no localista» de este colectivo. RAQS Collective se caracteriza por incluir en su trabajo frecuentes referencias al cine y la fotografía, y por reflexionar sobre el alcance y el poder de la tecnología. Las piezas pretenden hacer reflexionar al espectador sobre los procesos económicos e históricos en la sociedad moderna, así como del fluir del tiempo dentro de un sistema capitalista. A propósito, varias piezas juegan de manera lúdica con la figura de Karl Marx y su pensamiento, así como con la vida y obra de Rosa Luxemburgo, en una video-instalación. La insistencia en desatar, supuestamente, el pensamiento crítico del espectador llega a tal grado que en medio de la exposición hay un «buffet de preguntas», para que los asistentes puedan discutir con una guía acerca de lo presenciado.

Como parte de la inauguración, se llevó a cabo un «simposio sobre el tiempo», que consistió en una discusión abierta para hablar del tiempo. Los participantes estaban bajo el influjo del vino, a manera de experimento. Entre ellos estaban los curadores del MUAC, Cecilia Delgado y Cuauhtémoc Medina, así como Ferrán Barenblit, director del CA2M. Posteriormente, a las 5 de la tarde, se llevó a cabo una «sesión abierta» de dos horas con RAQS Collective y Sofía Olascoaga, curadora, e Iván Mejía, doctor en diseño gráfico. Es posible porque es posible estará hasta el 28 de junio.

La exposición reflexiona sobre el fluir del tiempo en la era globalizada

Un buzo en una instalación es el portavoz de la memoria histórica


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