Historia y capitalismo se vuelven
detonantes para la exposición de RAQS Collective en el MUAC
por Juan Pablo Ramos
El sábado 7 de marzo fue inaugurada en
el MUAC la exposición Es posible porque
es posible de RAQS Collective. Este colectivo indio, conformado desde la
década de los noventa por Jeebesh Bagchi, Monica Narula y Shuddhabrata
Sengupta, ha sido partícipe, entre otros festivales, de Documenta y la Bienal
de Venecia. Es la primera ocasión en la que los mexicanos podemos presenciar el
trabajo de estos artistas. Las piezas de la exposición llegaron directamente
del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) en Madrid, como lo asegura Paula Vega,
ayudante de curaduría en el MUAC.
El nombre del colectivo
proviene del acrónimo cibernético FAQS (Frequently
Asked Questions), pero en este caso se trata de Rarely Asked Questions: problemáticas que suelen estar vedadas en
la sociedad globalizada que hoy vivimos y que pueden ser aludidas por el arte. Al
llegar, uno se encuentra con un hombre en traje de buzo caminando en un ala de
la exposición. Es una figura desconcertante que funge como portavoz de la memoria
histórica. En relación a las obras disparatadas del colectivo, afirma Vega que
«el espectador debe reflexionar en torno de las preguntas que él mismo hace; e incluso
a partir del sinsentido, ¿por qué no plantear otro tipo de problemáticas?». En
la exposición podemos encontrar esculturas (un rinoceronte que refiere al
grabado de Durero), instalaciones, videos, maquetas y acciones, tratándose de
un diálogo interdisciplinario. Vega hace hincapié en la «visión global, no
localista» de este colectivo. RAQS Collective se caracteriza por incluir en su
trabajo frecuentes referencias al cine y la fotografía, y por reflexionar sobre
el alcance y el poder de la tecnología. Las piezas pretenden hacer reflexionar al
espectador sobre los procesos económicos e históricos en la sociedad moderna,
así como del fluir del tiempo dentro de un sistema capitalista. A propósito, varias
piezas juegan de manera lúdica con la figura de Karl Marx y su pensamiento, así
como con la vida y obra de Rosa Luxemburgo, en una video-instalación. La
insistencia en desatar, supuestamente, el pensamiento crítico del espectador llega
a tal grado que en medio de la exposición hay un «buffet de preguntas», para
que los asistentes puedan discutir con una guía acerca de lo presenciado.
Como parte de la
inauguración, se llevó a cabo un «simposio sobre el tiempo», que consistió en
una discusión abierta para hablar del tiempo. Los participantes estaban bajo el
influjo del vino, a manera de experimento. Entre ellos estaban los curadores
del MUAC, Cecilia Delgado y Cuauhtémoc Medina, así como Ferrán Barenblit,
director del CA2M. Posteriormente, a las 5 de la tarde, se llevó a cabo una
«sesión abierta» de dos horas con RAQS Collective y Sofía Olascoaga, curadora,
e Iván Mejía, doctor en diseño gráfico. Es
posible porque es posible estará hasta el 28 de junio.
La exposición reflexiona sobre el fluir del tiempo en la era globalizada
Un buzo en una instalación es el portavoz de la memoria histórica

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