lunes, 27 de abril de 2015

Una crónica barraganiana

Una visita a la casa de Luis Barragán, célebre arquitecto mexicano
Por Juan Pablo Ramos

                         Y este Barragán ¿qué tendrá?
Que al conjuro de su nombre
viene a ver sus obras
arquitectos y artistas
de todo el orbe.* 

Confieso declarándome un neófito en cuestiones de arquitectura. Y sin embargo, es de esta ignorancia de donde emergió la gran revelación que me produjo la arquitectura de Luis Barragán (1902-1988), especialmente a partir de la visita a su casa, construida en 1947, en la colonia Tacubaya. En medio de este escenario gris, parduzco, desangelado, se encuentra uno de los hitos de la arquitectura moderna en México. No se trata solamente de inspeccionar fríamente la casa y sus partes, sino también de imaginar las posibilidades poéticas del espacio (como pensaría Bachelard); de imaginar la casa siendo usada por su dueño; de imaginar la casa siendo, como en el filme Fitzcarraldo, ambiciosamente construida.
La casa es un espacio complejo, cargado de misterios, símbolos, funciones y disfunciones. Explorarla se convierte en un reto, en una experiencia para cualquier persona, sepa o no de arquitectura. Ni siquiera cuando se está en el vestíbulo de la casa (que abren discretamente los encargados, casi como si se tratara de la reunión secreta de una logia), se tiene la sospecha de lo fascinante de este recinto. Y después, la puerta que conduce a la casa como tal, nos insinúa ese talante atmosférico del lugar. Si los espacios son limpios y rectilíneos, es mediante el uso de las luces, muchas veces indirecta, que el espacio adquiere dinamismo. En este espacio aislado, además, cada objeto, así como su posición y su ubicación, acarrea un mensaje secreto.
Del día a la noche, la casa de Barragán es una suerte de reloj de sol. Gracias a la perspectiva que el visitante mantenga, descubrirá cosas nuevas, nuevos órdenes, nuevas figuras. Así, al mediodía, un muro rosa mexicano colorea sutilmente al muro blanco enfrente de él. En efecto, lo que un espectador percibe de inmediato es que entre toda esta disparidad de elementos existe una reconciliación de tradiciones: desde la pintura de Chucho Reyes que influye de forma determinante a Barrágan, hasta los motivos arquitectónicos de las haciendas novohispanas, pasando por las nuevas tendencias de la vanguardia en Europa. Así, de forma análoga, el espacio está enraizado en sus orígenes y delineado por sus modelos, pero es también la erupción de un estilo nunca antes visto (y como una erupción, uno de los materiales que hacen célebre a la edificación es la piedra volcánica). Lezama Lima lo consideraría un plutonismo que funde, en una sola cosa, a todos los fragmentos dispares. Este espacio es el que construiría un rumiante que dilucida cómo reconciliar a todos los elementos de su formación artística: desde la estatuilla de Henry Moore del premio Pritzker, hasta las curiosidades que traía de África. Todo convive en una tensión permanente.
 La austeridad de la casa de Barragán está vinculada perfectamente a sus inquietudes místicas (el visitante atento encontrará, en uno de los estantes de su enorme biblioteca, propia de un rumiante, los Ejercicios espirituales de Loyola). Quizá el espacio más fascinante de la casa sea el cuarto de visitas, que es casi la habitación de un monje. Barragán pensaba que en esta sección sólo iba lo necesario: una cama y un buró. Y arriba, una imagen de una Virgen que vigila al visitante. Las ventanas de este cuarto completamente blanco están inspiradas en el diseño de las puertas de las caballerizas, aportando no sé qué sentimiento de nostalgia de la vida rural, de la vida ascética; y así, el espacio se vuelve eficaz, no sólo para el cuerpo, sino también para, digamos, el ánima, aturdida por la vida en la gran ciudad.
Dentro de este aparente minimalismo, la casa está cargada de enigmas, de elementos que ornamentan para extraviar al espectador. Enormes esferas plateadas que, como espejos convexos, distorsionan al curioso visitante posado frente a ellas, establecen un juego de ilusiones en el que también participan los enormes muros huecos de la casa y el uso excesivo de puertas y biombos, así como una gran escalera de madera que no se usa para subir, sino para poner libros y comer.
Nada nunca se ofrece en su totalidad, ni siquiera un muro plano o un cuadro monocromático como El mensaje de Goeritz, y ya no digamos la terraza, que no es para ver el paisaje, sino el cielo: como en contacto directo, unívoco, con Dios. Todo da la impresión de estar velado, condicionado por una fuerza suprema que es precisamente la cabeza del artífice. ¿Hacia dónde mirar cuando todo es mirable? Fascinado por la naturaleza, que irrumpe agresivamente en el recibidor,  solo un enorme ventanal separa el exótico jardín de la casa, que es también un locus amoenus: la vegetación incita al desorden. De esa forma entran en choque dos naturalezas de distinta índole.

Al salir, lo confieso, todos estos elementos produjeron en mí una fascinación que nunca antes había sentido por la arquitectura. Un extraño impacto. Sobre todo cuando uno se enfrenta otra vez al paisaje de la ciudad, configurado por los intereses de unos cuántos, y valora enormemente esa hora y media gastada en el entorno de un artista tan peculiar, tan imposible de describir, tan lleno de contradicciones.


*Cita extraída del texto de José María Buendía Júlbez en el catálogo editado por Reverte Ediciones en 1996.

¿Son los Videojuegos un mal social?
Por: L.P Whizar
If your culture doesn't like geeks, you are in real trouble.
Bill Gates


Desde 1975, año en que los videojuegos de consola tocaron tierras americanas, han surgidos críticas de todo tipo: desde las más constructivas, hasta las más destructivas y vacías, gran ejemplo de esto… El “incidente del 97”. Dicho altercado se dio con la actividad que genero  el juego Pokémon para la consola GameBoy, en donde Televisa catalogó todos los videojuegos como “diabólicos” y “Nintendos”. Por más que Nintendo sea el nombre de una compañía y no un adjetivo para esta clase de entretenimiento. Sin embargo el incidente del 97, no solo fue para mal. Las compañías productoras de videojuegos revolucionaron sus productos integrándoles una nueva generación de elementos visuales y sonoros, además de enfocarse en crear obras maestras o “Game Pieces” como las llaman los Gamers. Pero la realidad es que la verdadera revolución lleva muy poco tiempo.

 Hay personas ortodoxas todavía en el día de hoy que se limitan a decir que los videojuegos, o nuevamente “los Nintendos”, solo pudren  las mentes de sus hijos y que los hacen retrasados o que, gracias a ellos, los jóvenes en las escuelas asesinan a sus compañeros. De eso no sé nada. Al contrario; numerosos estudios científicos concluyen que los videojuegos son beneficiosos en distintas terapias, contribuyendo positivamente en los enfermos hospitalizados. Los beneficios para la salud son físicos y mentales, además de servir de apoyo educativo. Muestran que los videojuegos son algo más que unos cuántos píxeles moviéndose en una pantalla.; por ejemplo: Tradislexia es un videojuego desarrollado en las Islas Canarias para niños disléxicos. Los expertos han demostrado que ayuda a la asimilación de los procesos fonológicos y de reconocimiento de palabras en los pacientes con esta patología, informa el "Diario de Avisos". Otro ejemplo es: Challenge Circus. Científicos de la Universidad de Newcastle en Reino Unido están aplicando el juego como una terapia de apoyo a la rehabilitación de los pacientes. Creado por un grupo de informáticos, permite que los afectados recuperen lentamente las funciones motoras. Los jugadores utilizan controles inalámbricos para superar pruebas de un circo convencional como domar leones o saltar sobre una red. El objetivo es utilizar el juego como una alternativa barata y eficaz a los tratamientos existentes, sobre todo para pacientes que pueden jugar en casa.

El problema general en México es que las personas no se dan la oportunidad de razonar más allá y como siempre la realidad es muy diferente de lo que se esperaba o pensaba. Pongamos este ejemplo: si un muchacho de quince años va todos los miércoles al cine  pero a las únicas películas que entran son de la misma clase que: Saw, La masacre en Texas, El Aro y Anabelle. Es bastante obvio que el chico va a quedar mal de la cabeza en un semestre. Es lo mismo con los juegos. Que por cierto, cada uno posee una categoría universal donde: E es for Everyone, T for Teens, M for Matures entre otras. Cada categoría engloba un cierto rango de edad recomendada para los jugadores.

         La razón de por qué los videojuegos se ven como un mal y no se aprecian por lo que son es, al menos en Latinoamérica (específicamente México), que están altamente ligados a la idea de cierto grado de inmadurez en quienes los consumen. Esto se ve en los típicos comentarios como: “Ya madura, ya no tienes edad para eso” o “ya no eres un niño, deja tu tikitiki”. Pero si las personas se dieran el tiempo de indagar un poco en el tema y le hicieran caso a las categorías podrían ver que los videojuegos no causan problemas, mucho menos son para retrasados, y si le quieren echar la culpa a los videojuegos por la violencia, padres de familia, fíjense qué clase de juego le están comprando a su hijo, por algo existen estas clasificaciones.

En la actualidad, se puede asegurar que el jugar videojuegos genera seis grandes beneficios:
1) Mejoran la habilidad mental, lo cual más adelante les ayudara a que su vejez llegue un poco más tarde.
2) Ayudan a los niños disléxicos a leer mejor. Esto fue comprobado por un estudio que se realizó en la universidad de Padua. Aquellos videojuegos que tiene un ritmo rápido mejoran las habilidades de lectura en los niños que tiene problemas de dislexia.
3) En 2010 investigadores presentaron evidencias de que los juegos de realidad virtual reducen la ansiedad e incluso el dolor causado por procedimientos médicos o enfermedades que son crónicas.
4) Ayudan a los niños a prestar atención a más cosas al mismo tiempo de manera eficiente.
5) Las personas que no juegan pueden prestar atención periférica a tres o cuatro objetos a la vez, aquellos que juegan puede ser el rastro de siete objetos en promedio.
6) Jugar reduce en un 17% los niveles de la hormona cortisol, la cual es la inductora del estrés, por lo tanto jugar video juegos es una actividad que relaja a los niños, jóvenes y adultos.


Para finalizar me gustaría dejar esta pregunta para que cada quien la responda: ¿Son los videojuegos un mal social?



El "incidente del 97"

 Child Of Light
Juego ganador a: Mejor animación, historia y música 2015                                            
Tecnología Kincet como tratamiento para la Esclerosis Múltiple

jueves, 23 de abril de 2015

Microteatro: de lo bueno, poco.

por: Emilio Alvarez

En el número 3 de la calle Roble, en plena Santa María la Ribera, se avecina la sede mexiqueña de Microteatro. El tamaño de la casa recuperada no solo contrasta con el nombre del proyecto. También lo hace con la oferta de puestas en escena y el universo escénico que se puede explorar en una sola visita. 15 espectadores-15 min-15m2. El concepto desembarcó en nuestro país en 2013 con denominación de origen cañí. En plena crisis económica española, los actores, deseosos de dar a conocer sus talentos y contrarrestar el mentado ‘paro’, nació en Madrid ésta dinámica forma de producir, presentar y difundir la cultura teatral. En un abrir y cerrar de bolsillo se pueden disfrutar de 3 micro-obras del amplio repertorio, por un micro-precio equivalente a $180 de los nuevos pesos.

‘Por música' estuve éste fin de semana en las últimas presentaciones de esta temporada (13) en la casa de Microteatro México, a tiro de pichón del Kiosco Morisco en el norte de la #CDMX. Para abrir bocado vi primero la taquillera 'La Gravity del Amor'. Laura Ita, además de escribir la obra, compartió la nave espacial con Martha Cristiana (la más famosa ésta temporada) en una misión a la luna al son de cumbias amorosas. Aunque las actuaciones fueron buenas, a fuerza ni los zapatos entran. Y los conceptos de actualidad (selfies, redes sociales, política, etc.) no parecieron entrar ni con calzador.

Al musical ‘Adelante corazón’ de Rafa Pineda y Armando Kuczyn no le cupo ni un alfiler. En la sala de espera (atendida inigualablemente por una mesera de Sanborn’s, María en la obra) las expectativas eran altas. Las actuaciones, el guion y sobre todo las voces no desanimaron. Las aspiraciones actorales de unos jóvenes avecindados en la colonia fueron aplaudidas con enjundia entre la música de las novelas de los 90’s y el calor provocado por el sobrecupo del aforo.

Puerta con puerta, las carcajadas de la obra competían con las de su vecina de sala: ‘El triste’. Para completar el paquete, la obra de Joserra Zúñiga fue el colofón de la tarde teatral. Un reality show musical conducido inigualablemente por Adoración Nava (Anahí Allué), nos hacía soltar la quijada mientras presenciábamos de viva voz los problemas de un joven aspirante a cantante apadrinado por el Príncipe de la canción.

Con más de dos años funcionando en México, el proyecto parece dar cabida a cualquier teatrero que se atreva a desafiar tiempo, espacio y presupuesto ‘por amor al arte’. La convocatoria es abierta y las posibilidades son amplias. Las 13 obras que se presentan se renuevan cada temporada y cualquier género cabe en alguno de los 13 cuartos de la casa. Así, aunque las producciones son independientes, el techo que comparten las aglutina para crear un ambiente de convivencia que se respira en cada esquina del inmueble. Microteatro es menos atrezzo y más imaginación: teatro del bueno de corta duración.

Para nuevas temporadas, horarios, funciones y precios: http://www.microteatro.mx/
 

martes, 21 de abril de 2015

La flauta de Horacio Franco por ‘El México que queremos’

El piso 51 de la Torre Mayor de Reforma acogió ayer a más de 200 personas en un concierto con Horacio Franco a beneficio de la Beca Javier Beristain y las Becas de Excelencia de la Fundación UNAM.

por: Emilio Alvarez


Aspecto del concierto de Horacio Franco en el Piso 51.
La edición 80 de los encuentros de ‘El México que queremos’ tuvo como padrino al prodigioso flautista mexicano Horacio Franco. En punto de las 20:00hrs el concierto dio inicio previa apresurada bienvenida por parte de la cabeza visible de la organización. Franco interpretó piezas del corto repertorio para flauta dulce de autores como J. Van Eyck y P. Emmanuel Bach; y Ofrenda compuesta ex profeso por Mario Lavista, para el músico de fama internacional. Además de las piezas para este ‘obsoleto’ instrumento, el también director musical interpretó dos sonatas para violín con el afán de ‘aumentar el repertorio’ y ‘hacer que la imagen sonora de este instrumento se amplié’.

Con el recital de este ‘Padrino de lujo’, el foro El México que queremos pretende ampliar el dialogo para promover la participación ciudadana responsable al ámbito cultural. ‘Por un sesgo formativo’ las reuniones anteriores habían tenido temáticas política, económica y social ‘que tienen que ver con un perfil itamita’ declaró el anfitrión del evento. Horacio Franco agradeció a los asistentes y los ex – alumnos y estudiantes del ITAM (organizadores del foro) por no quedarse en el nietzschiano ‘lamentable bienestar’ al comprometerse con el desarrollo de este país que aseguró ‘está mal administrado’. A los gritos de –otra…otra, el flautista cerró su concierto con una emotiva pieza de música indígena, no sin antes expresar que México ‘no va a cambiar, pero si va a obtener una mejoría en la repartición de la riqueza, la riqueza de la educación’.







lunes, 20 de abril de 2015

La muerte tiene género femenino

Una reflexión  por Luna Beltrán

Dentro de tres horas una mujer será violada, quemada, balaceada o asesinada y tan sólo en catorce entidades federativas podrá ser levantada una acta oficial para que, quizás, haya acciones legales en su contra. Sin embargo la falta de leyes y el machismo no son el problema, pues las autoridades en el Estado de México aseguran que "hay más feminicidios porque hay más mujeres".
   Desgraciadamente pertenezco al 52.2% de la población en peligro constante; de ese grupo que malgasta su tiempo en pensar ¿qué me pongo, cómo me maquillo, usaré tacones o botas?, ¿qué outfit le gustará mas a mi novio y menos a un violador? Porque las declaraciones de Roberto  (violador) nos cuenta que namás fueron siete los que violaron a las muchachas porque estaban ahí. Para después matarlas.
   La CNDH ha recibido informes de que 54 de cada 100 mujeres en el estado de México sufren algún tipo de violencia, que en varios casos terminan en muerte. Y mientras el procurador de justicia del estado hace énfasis en medir las cifras de habitantes y no la cifras de machismo, de discriminación y por supuesto de inseguridad. Entonces la lógica se convierte en un mero conteo de habitantes y una suerte de que hay más mujeres en ése estado. La respuesta del gobierno es que si hubiera menos mujeres habría más crimen.

   Al parecer ser mujer es sinónimo de ser presa, de no poder salir a la calle sin que los hombres te miren como un pedazo de bisteck que se cocina con el calor de su entrepierna; de no poder vivir tranquila si caminas por las noches en una calle, de no vestirte como desees porque incitas al crimen; de no poder ser mujer sin caer en el peligro de ser condenada a muerte.

Crónica fabulista

por Juan Tovar 

Hay veces que buscamos algo y encontramos lo contrario; otras veces  los objetos nos hablan, y otras, sólo encontramos vagas referencias que pasan desapercibidas. Ahora buscaba un libro, de esos que incitan una obsesión maravillosa, los intrasigentes a la voluntad y que enuncian el detalle.Ya lo dijo Borges: "Todo encuentro casual es una cita."  Y esta cita ocurrió en la Roma, para ser precisos sobre Álvaro Obregón. Buscaba un libro de poesía en las librerías cercanas, desilusionado por mi falta de éxito, compré un pay de manzana  para saciar el fracaso. Caminé por la avenida de regresó a Orizaba. Seguí  por la acera y me encontré con esto:

 El decorado de luminsos grafitis fue el perfecto contraste de nuestra cita; sobre el tendido, Felipe vendía bolsos y algunas maletas Allí se asomaron, entre bolsillos, fábulas y nombres. Despues del fallar en el primer intento, lo lógica era adquirir la naturaleza del fisgón, inclinarse ante su olfato obedecer su costumbre tenaz. Entre ojo y ojo, se asoman los caminos.  Atravesaba el tendido, bajé la velocidad unos segundos, nada, ni una página de perfil; casi apunto de voltear al frente, di otra ojeada: detrás de los pies del dueño y de su silla, ubiqué un montón de libros arrinconados. Sin vacilar me dirijí a ellos, los levanté y antes de verlos, pregunté por el pre...  Esos libros no los vendo, joven, son difíciles de conseguir; por ejemplo, mire . Felipe me mostró un pequeño libro titulado: Fábulas de José Rosas Moreno. Olvídese de Esopo y todos esos que venden y enseñan en cualquier lugar, éste es el bueno, y es mexicano. Felipe me dijo que su padre le obsequió ese libro antes de asistir a la escuela: Las leía una y otra vez. Estas fábulas no le piden nada a las de Esopo o  La Fontaine, incluso son mejores. En ese momento me pasó el libro para que leyera algunas:                                                 
                                                         
                                                          El diamante

Triste, opaco sin brillar
un diamante no pulido,

encontrábase perdido
en el valle del Palmar.



Viole un joyero al pasar
y a su taller le llevó;
cuidadoso le labró
y hermoso entonces, luciente,
magnífico y esplendente,
la luz del sol reflejó.



Así el hombre no educado
cual piedra desconocida,
suele encontrarse en la vida
triste, sin luz, despreciado;
Mas si a estudiar consagrado,
busca el saber con anhelo,
tórnase en dicha su duelo;
La educación lo embellece,
y en su alma que resplandece
refleja el azul del cielo.


Las fábulas de José Rosas son poesías breves y concisas. No olvidemos que el hombre de nuestra cita es del siglo XIX, tal vez su estilo sea anticuado para algunos, no obstante los invito a que descubran, o relean a este autor jalisciense  conocido  como “el poeta de la niñez”, el apodo  debido a su vasta obra teatral y poética dirigida a los niños. No cualquiera incursiona en el terreno de la literatura infantil y lo hace exitosamente. Quiero agradecerle a Felipe por arreglar esta cita, a Borges por edificar la metafísica del encuentro en una frase, y a ti lector, por acompañar a estas palabras. La moraleja de esta crónica es: nunca dejes de buscar: hay fábulas en los bolsos de mujeres.

Acerca del ajedrez de Miguel Osorio Chong

Juan Rivera



Sólo en jaque se puede conocer la habilidad de resolución del ajedrecista. Al parecer, la pasada semana fue para el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, la situación más cercana al jaque que ha vivido en el sexenio. Quien se había mantenido pulcro en medio del escándalo de corrupción ―la Casa Blanca de la pareja presidencial y la de Videgaray en Malinalco― fue foco de escrutinio en un reportaje publicado por Proceso el pasado 12 de abril. Los autores de “El gusto de vivir en las Lomas”, investigación que denuncia la supuesta intención de compra por parte de Osorio Chong y su esposa Laura Vargas de un par de residencias de lujo, son Jesusa Cervantes y Santiago Igartúa.
            El mismo domingo en que se divulgó el reportaje, Osorio Chong hizo público un comunicado dirigido al director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda. La misiva hizo alusión a las pasadas acusaciones por parte de la revista al secretario y su familia, en especial a su hermano, Eduardo Osorio. El tono del texto estaba meticulosamente cuidado; el efecto deseado en el lector era el de compasión por el remitente. Con algo de martirio pero sin llegar al drama, el secretario afirmó no poseer ninguna propiedad en la capital; en su discurso se declaraba víctima política de la publicación y pedía recato con cualquier difamación. Sin embargo, aclaró la importancia de la libertad de expresión. El balance milimétricamente medido fue tan acertado que la posterior respuesta por parte de los autores del reportaje sucedió casi discreta.
            Una semana después, el fogonazo mediático está a punto de ser sofocado. El secretario inició su semana de jaque con la estrategia de la acción política. Su agenda no se mermó siquiera un poco. Incluso, su ánimo por aparecer en los medios de comunicación incrementó. Frente a una jugada de jaque, se puede sacrificar una pieza en beneficio del rey, contraatacar, huir o rendir las casillas. Es evidente que Osorio Chong no tiene planes de realizar ningún sacrificio político en beneficio de la presidencia de Peña Nieto, que no patrocinará ninguna violencia contra la prensa, que no se esconderá y que no entregará su asiento. Su estrategia fue la de la permanencia: continuar caminando hasta que el tropiezo no parezca tropiezo: jugar hasta que el jaque quede sin filo.

            Aunque seguramente tendrá su actuar algo de habilidad política, no son estos renglones un elogio: si develo su juego es para criticarlo, pero sobre todo para realizar un llamado a la ciudadanía a no distraerse con malabarismos calculados. El jaque está hecho, no lo dejemos borrarse. Hay que buscar el mate.

¿A QUÉ LE TIRAS CUANDO DIBUJAS, MEXICANO?

por Juan Tovar

¿A qué le tiras cuando dibujas, Mexicano?
Salía de clases en uno de aquellos juebebes donde pensaba que habría todo menos el «bebes». Y al llegar al pasillo principal de Casa Lamm me encontré con la exposición del periódico La Jornada, que rendía tributo a los caricaturistas Bulmaro Castellanos (Magú), Gonzalo Rocha (Rocha), Manuel López Ahumada (Ahumada), Antonio Helguera (Helguera), José Hernández (Hernández) y Rafael Barajas (El Fisgón), para ese momento la copa de vino que me ofrecía el mesero pasaba a segundo plano (aunque admito que no la pude rechazar), esto debido a que El Fisgón estaba presente; al platicar con él, le contaba acerca de la exposición de Andrés Audiffred, dispuesta en el Museo del Estanquillo, rápidamente me dijo que él fue el curador, en ese instante me invadió una duda, una inquietud, no la pude definir sino hasta después… Audiffred es uno de los pilares de la caricatura costumbrista mexicana, su sagaz visión supo reflejar los estereotipos de “lo mexicano” en la época posrevolucionaria. En cada una de sus caricaturas prevalece una estética precisa, de colores vivaces; hay un espíritu exacerbado del relajo y una postura crítica ante la realidad de su época: están las potentes ilustraciones de la segunda guerra mundial, las sátiras a los políticos, la visión de lo que sucede después de la fiesta, entre muchas otras.




 El Fisgón me dijo: “lamentablemente Audiffred ha quedado en el olvido”, y es a partir de ese comentario que nació la pregunta: ¿Qué puedo hacer para ayudar a reivindicar la obra de este gran caricaturista?  Entonces imprimí algunas ilustraciones de Andrés para llevarlas, una vez más, a su destino originario: la calle. Fue en el centro histórico, donde me le mostré a la gente las caricaturas de Audiffred, con  el propósito de observar su reacción al apreciarlas; claro que les enseñé lo que, según mi perspectiva, podríamos considerar lo más icónico o fácilmente reconocible de sus dibujos. La reacción estuvo dividida, en general la gente de más de cincuenta años reconoció bastantes caricaturas, ubicando, en algunos casos, al autor; pero los jóvenes, en su mayoría, no las ubicaban o las reconocían sin referencia al autor. Es así que en el intento de llevar al asfalto el trabajo de un gran artista, ratifiqué algo elemental para la supervivencia de  la cultura y el arte, éstos los rescriben las sociedades. Está en nuestras manos trasmitir a otras generaciones la obra de personas como Audiffred, pionero de la caricatura en México. La cultura no se aprende, se hace, se dibuja con el día a día, con la conciencia en cada trazo ¿Y tú, a qué le tiras cuando dibujas tu vida, mexicano?




La caída de Madonna


Por Abraham Domínguez

Madonna se robó el show de los Brit Awards pero no de la manera en que hubiera querido. En cuestión de segundos, su aparatosa caída durante su interpretación de “Living for Love”, primer sencillo de su esperado disco Rebel Heart, le dio la vuelta al mundo. Memes y mensajes por todo Twitter y Facebook no se hicieron esperar. Había desde los chistosos hasta los agresivos que se burlaban descaradamente de la mujer de cincuenta y seis años cuyo rostro se ha transformado de forma extraña en los últimos años.

Yo he sido un “fan del infierno” de Madonna desde que era adolescente. Sobra decir que tengo biografías, playeras con su rostro y que sus discos no dejan de reproducirse una y otra vez en mi iPod. Me sé detalles de su vida que no debería saberme. Es una mujer que no se ha quedado con las ganas de nada (ni de nadie) en el mundo del espectáculo. Prácticamente no existe un estilo musical o actividad artística con la que no haya coqueteado. Ha hecho de todo y todo lo ha hecho bien. Incluso en la actuación, área en donde los críticos han sido despiadados, ha salido librada con creces. Es la definición de Gran Artista, de una leyenda de la música que en lugar de vivir de sus éxitos ochenteros, se empeña en verse vital, en bailar desquiciadamente sobre el escenario y ser ella misma.

Una de las cosas que noté en la respuesta mundial ante su caída fue la saña sobre su edad. Digo, incluso yo, que la idolatro con toda la fuerza de mi alma, de repente hago alguna broma al respecto. Pero no deja de llamar la atención que a mucha gente le moleste que quiera seguir actuando joven cuando en realidad ya no lo es. ¿Por qué insiste en hacer números musicales complicados más propios de una cantante joven? ¿Por qué enseña las nalgas en una alfombra roja? ¿Necesita mostrarlas? ¿Su cara soportará una cirugía más?
Estoy de acuerdo en que algunas de las actitudes de Madonna en los últimos años han sido chistosas y decadentes. Desde su divorcio con Guy Ritchie, la Madonna desatada de la época deErotica quiso regresar. Su disco homenaje a las drogas, MDNA, demostraba que la reina estaba molesta, decepcionada del amor y lista para comportarse como toda una perra de nuevo. Lamió micrófonos en el escenario, enseñó las chichis y quemó su ropa de dama inglesa para ponerse, otra vez,  medias telaraña y ligueros. Yo estaba seguro de que se trataba de una etapa. El arte de Madonna siempre ha sido honesto y refleja lo que está viviendo en ese momento. Al escuchar los nuevos temas de Rebel Heart, se nota que hay una Madonna que, al menos espiritualmente, está en vías de recuperarse. Quiere ver la vida de forma diferente, quizás con mayor optimismo. “Living for Love” es eso: el discurso madonnesco creyendo de nuevo en el amor.

Todos debemos reconocer que nuestra reina ya no es la mujer del Blonde Ambition Tour, quizás uno de los mejores espectáculos de la historia de la música. Le faltan cuatro años para los sesenta y es una mujer que ha vivido grandes triunfos, pero también grandes derrotas. No obstante, hace lo que se le pega la gana. Sigue adelante, no mira atrás. Su valentía no termina por extinguirse. Le vale un sorbete que la llamen vieja o ridícula. No está dispuesta a caer en convenciones y ¿por qué habría de hacerlo? ¿Qué no hemos entendido, al verla durante treinta años de carrera, que su mensaje es ese? ¿Por qué debemos dejar de hacer ciertas cosas por la edad? ¿En dónde está escrito que pasando los cincuenta uno debe volverse un modelo de virtud? ¿Existe alguien capaz de ser algo semejante?

La libertad de Madonna molesta, provoca comezón. Quizás porque en el fondo todos quisieran ser ella. No teme mostrarse sexual, provocadora o como una maquina deseante. Vaya, estoy de acuerdo que unas nalgas de veinte no son unas nalgas de cincuenta, pero el simple hecho de tener el valor de romper con la convención es un acto digno y justo en este mundo hipócrita. Al presentarse descarada, Madonna nos está diciendo que el cuerpo es bueno, a pesar del tiempo, a pesar de todo. Y que debemos sentirnos a gusto con lo que tenemos.
La caída de la reina fue devastadora para sus fans. Por unos instantes pensamos que no se levantaría. La queremos tanto que somos conscientes de sus batallas y de sus heridas. No obstante, Madge se puso de pie. Actuó de forma impecable y le hizo honor a la representación de su rola: tomó al toro por los cuernos.  En cuatro minutos (ella ya había dicho antes en Hard Candy que podía salvar al mundo en ese periodo de tiempo) nos dio una lección: nos podemos dar un madrazo en cualquier momento, pero tenemos dos opciones: nos ponemos de pie y seguimos adelante, o paramos el show y nos metemos a la cama a llorar.

Gracias a Dios, a los hados, a las horas de ejercicio, a la disciplina, a su interminable talento o al pacto con el diablo que tiene, la Ciccone sigue de pie, enseñándonos cómo se hace.  Larga vida a la reina.

¿Nos deben importar los despilfarros de nuestros gobernantes?

Por Ángeles Rodríguez


La 'Casa Blanca' de Las Lomas. Foto: Portal Aristegui Noticias.



Casi a diario aparecen noticias acerca cómo algún político mexicano y/o sus familiares gastaron una fortuna en adquirir propiedades, automóviles, viajes o ropa, claro, todo de súper lujo.  La primera reacción que surge en casi todos los que vivimos en este país al recibir ese tipo de información es un profundo sentimiento de indignación, seguido muchas veces de uno de desesperanza, de que ese tipo de situaciones de parte de nuestra clase política ya no deberían siquiera sorprendernos.  Sin embargo, también es cierto que nunca falta alguna opinión acerca de que no son de nuestra incumbencia los gastos que dichos ‘individuos’ realizan en su vida personal, que no sabemos a ciencia a cierta si el dinero que se gastaron es fruto de un acto de corrupción o, peor, que no podemos esperar que alguien que se desenvuelve en las altas esferas políticas viva una vida que no sea ridículamente ostentosa. Pero, ¿y entonces, debemos prestarle atención a este tipo de información? Mi opinión se inclina a que sí debemos hacerlo.

En primer lugar, todo aquel que desempeña un cargo político acepta, al menos de forma tácita, que su actuar se encontrará bajo el escrutinio público.  Incluso situaciones que pudieran calificarse como pertenecientes al ámbito de la vida privada de los políticos, como las ropas y joyas que visten o la mansión en la que viven, pueden colocarse dentro de dicho escrutinio cuando existe una duda razonable de que éstas pudieran ser producto de un acto de corrupción o tráfico de influencias. Sobre todo en lo que se refiere a aquellas figuras con largas trayectorias políticas, a las que no se les ha conocido ninguna otra profesión, ¿cómo no poner bajo los reflectores sus cuantiosas, casi siempre inexplicables, fortunas?

Por otro lado, también se encuentra el importantísimo factor de la situación económica y social que atraviesa el país y un muy largo porcentaje de las familias que en él habitan. Mientras que en otros países más desarrollados económicamente, los funcionarios públicos abrazan y enarbolan la austeridad, ya sea al usar vestidos de cincuenta dólares como Michelle Obama o conducir un ‘vochito’ como José Mújica, el hecho de que en México los políticos no tengan un mínimo de discreción para exhibir, ya sea en las revistas de sociales o en Facebook,  sus compras en las boutiques más exclusivas y sus viajes a los destinos más exóticos, genera gran indignación entre la gente que sufre los embates de una ‘difícil’ situación económica.  Esto no significa que se espere que los políticos y sus familias no gasten un centavo y vivan como pordioseros, lo que quiere decir es que es el colmo que restrieguen sus despilfarros en la cara de los afectados por muchas de las malas decisiones que sus gobiernos toman.

Cada caso es diferente y quizás algunos de los políticos que son puestos bajo la lupa de verdad gasten sólo lo que ha sido producto de su trabajo de años o de una buena inversión. Sin embargo, en un lugar como México donde hemos sido testigos de tantos funcionarios que se hacen millonarios de la noche a la mañana o a los que futuros proveedores gubernamentales les otorgan créditos con tasas de interés muy por debajo de cualquier otro en el mercado, no es descabellado y a nadie debería crearle sorpresa que el despilfarro de nuestros políticos se convierta en tema de ocho columnas en todos los medios y sea fuente de interés. Lo preocupante sería que eso dejara de importarnos a todos.